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El Sabbat es un tema importante. Es de vital importancia, para el mundo de hoy, comprender la verdad sobre el Sabbat, para que así el mundo tenga una mejor comprensión de lo que este día significa.

La razón por la que el Sabbat es de extrema importancia es porque este forma parte la gran prueba final de lealtad con la que Dios desafiará al mundo entero. Esta será una prueba donde se podrá demostrar si realmente lo quieres, con esta prueba le demostrarás tu lealtad hacia él.

El único lugar lógico para buscar el primer registro bíblico sobre el origen del Sabbat se encuentra en la historia de la creación, en el libro de Génesis. En Génesis 1: 1-10 y Génesis 2: 1-3 leemos acerca del increíble poder de Dios con el cual crea al mundo y cada cosa en este por medio de su divina e imperativa palabra:

“Por la palabra del Señor fueron hechos los cielos,
y todo su ejército por el aliento de su boca.” (Salmo 33:6).

Así, el Sabbat es un eterno testigo que conmemora el poder creativo de Aquel quien creo todo con su sola voz.

El Registro Encontrado en el Cuarto Mandamiento

La Biblia nos enseña que Dios escogió un ciclo humano para crear el mundo en seis días, esto nos revela la preocupación de Dios por darnos un ejemplo divino para que le imitaremos trabajando por seis días, y respetaremos su ejemplo divino respetando por medio de nuestro descanso el sagrado Sabbat, el cual es un día santificado y bendecido por Dios. Gen 2: 3.

“Porque en seis días hizo el Señor los cielos y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay, y reposó en el séptimo día; por tanto, el Señor bendijo el día de reposo y lo santificó.” (Éxodo 20:11).

“Y bendijo Dios el séptimo día y lo santificó, porque en él reposó de toda la obra que Él había creado y hecho.” (Génesis 2:3).

La Verdad Como Fue Enseñada por Cristo

“El día de reposo se hizo para el hombre, y no el hombre para el día de reposo. Por tanto, el Hijo del Hombre es Señor aun del día de reposo.” (Marcos 2:27, 28).

 

Aquí Jesús declaró tres cosas importantes. 1. Jesús aplica un significado importante porque la palabra “hombre” – anthropos (la humanidad) sugiere que funciones de manera general sobre todo el hombre y no sólo un día que era aplicable a los Judíos por sí solos. 2. Luego, Jesús investigó sobre el Sabbat desde su origen en la creación para así aclarar que fue creado para el mantenimiento universal de la humanidad. 3. Estos versículos nos revelan otra declaración significativa sobre que Jesús es el Señor del Sabbat. Jesús es el propietario del Sabbat. Jesús originó este día luego de finalizar su increíble trabajo sobre la creación del mundo. El séptimo día, o Sabbat, es un día o institución perteneciente a Dios.

 

Si bien se le ha otorgado el Sabbat a la humanidad (Marcos 2:27), este pertenece a Dios mismo (Marcos 2:28). El señorío de Jesús sobre este día también representa su autoridad sobre la humanidad. Esto es muy importante de entender porque cualquier otro falso día de reposo o descanso se convierte entonces en una institución creada por la autoridad del hombre y se establece para la gloria del hombre, tales como el Domingo.

La observancia del domingo es una institución católica romana por lo que honrar y hacer reverencia sobre este día y santificarlo significaría que el Papa, que es el jefe de la Iglesia Católica Romana, tendría toda la autoridad sobre nosotros. Esto significa que estamos honrando al hombre y la tradición por sobre la autoridad de Dios y su palabra.

No existe evidencia alguna en las Escrituras donde el domingo sea llamado el día del Señor, sino más bien así es llamado el séptimo día o el Sabbat. El libro de Apocalipsis 1:10 habla del “día del Señor” (hemera kuriake). Esta es la misma expresión que se encuentra en Marcos 2:28 y sin duda pertenece al séptimo día Sabbat y no el domingo, el cual es el primer día de la semana.

 

Hay un paralelismo en el registro histórico del Antiguo Testamento que demuestra el hecho de que la expresión “día del Señor” se aplica sólo al séptimo día Sabbat y no al domingo.

“mas el séptimo día es día de reposo para el Señor tu Dios” (Éxodo 20:10).

Incluso antes de que Dios había escribiese los 10 Mandamientos con sus propias manos, el séptimo día ya había sido llamado el Día de Descanso del Señor.

“Y Moisés dijo: Comedlo hoy, porque hoy es día de reposo para el Señor; hoy no lo hallaréis en el campo.” (Éxodo 16:25).

Así que el llamar el domingo, el cual realmente es el primer día de la semana, como “Día del Señor” es simplemente ignorar y distorsionar las verdades y claras evidencias que se encuentran en la santa palabra de Dios.

Jesús es un ejemplo de la observancia del Sabbat

En el Evangelio de Lucas del Nuevo Testamento encontramos el relato de Lucas sobre la escena inicial del ministerio de Cristo, que nos proporciona la relación muy importante entre el Salvador y el Sabbat (Lucas 4: 15-20). Podemos conocer algunos hechos muy importantes en este registro de Lucas sobre Cristo y en el día de reposo.

“ Llegó a Nazaret, donde se había criado, y según su costumbre, entró en la sinagoga el día de reposo, y se levantó a leer.” (Lucas 4:16).

No sólo estas palabras son primeras escenas del ministerio de Cristo, sino también describen a Cristo como un observador habitual del Sabbat.

Y esto es de suma importancia debido a que Jesús enseñó que él es el perfecto ejemplo de una vida santa y justa. Él enseñó que Él es el camino, la verdad y la vida (Juan 14: 6). Jesús es el ejemplo de la forma en que la humanidad debe vivir en santidad y justicia, junto a su doctrina, verdad y ejemplo que debe ser seguido.

“Porque para este propósito habéis sido llamados, pues también Cristo sufrió por vosotros, dejándoos ejemplo para que sigáis sus pisadas” (1Peter 2:21).

Respetar el Sabbat significa seguir el ejemplo dado en la creación divina. Esto significa que reconocemos a Dios como Creador al participar en el descanso y las bendiciones de Dios para con la humanidad.

La Advertencia de Cristo con Respecto al Sabbat

Jesús hace una advertencia a la Iglesia Cristiana con respecto al Sabbat en la profecía de los días finales en Mateo 24.

“Pero, ¡ay de las que estén encinta y de las que estén criando en aquellos días! Orad para que vuestra huida no suceda en invierno, ni en día de reposo, porque habrá entonces una gran tribulación, tal como no ha acontecido desde el principio del mundo hasta ahora, ni acontecerá jamás.” (Mateo 24:19-21).

Jesús habla aquí de la destrucción de Jerusalén, que tuvo lugar 30 años después de su crucifixión y resurrección. En esta advertencia a sus discípulos podemos ver claramente que Cristo no tenía la intención de que su santo día de Sabbat fuera sustituido por otro día de descanso (domingo), pero que el Sabbat debe continuar existiendo durante todas las generaciones hasta el fin de los tiempos de la historia de la humanidad.

Mucho tiempo después de la muerte y resurrección de Cristo, el Sabbat fue mantenido entre los fieles a Dios. Podemos observar en el libro de Hechos que después del martirio de Esteban, Pablo fue en busca de los cristianos en las sinagogas de Damasco (Hechos 9: 2; 22:19), lo que nos muestra que todavía asistían a la iglesia en el día de reposo.

Después de que el apóstol Pablo se convirtió al cristianismo las escrituras afirman que era su “costumbre” (Hechos 17: 2) reunirse con regularidad en el día de Sabbat en las sinagogas no sólo con los Judíos (Hechos 13:14; 17: 2; 18: 4 ), sino también con los gentiles (Hechos 13:44; 16:13; 18: 4).

A pesar de que el Apóstol Pablo en el libro de Hebreos enseña que el sacerdocio levítico y sus servicios fueron “abolidos” (Hebreos 8:13; 10: 9; Hebreos 8:13), este presenta explícitamente el “descanso del Sabbat” como una bendición divina que todavía “se conserva” (Hebreos 4: 9). Las palabras “se conserva” hablan sobre la permanencia, es por eso que el apóstol Pablo da una exhortación a “esforzarse por entrar en ese reposo” (Hebreos 4:11). El hecho de que el apóstol Pablo diga que hay que esforzarse “para entrar en reposo”, implica el cumplimiento del Cuarto Mandamiento y la forma en que debe mantenerse. El punto del apóstol Pablo es simplemente lo siguiente – que, como Dios cesó en el día séptimo durante la creación de su obra, los creyentes han de cesar en el mismo día de sus trabajos y mantener el día del Sabbat santo.

El Sabbat es una Señal de Dios

El Sabbat es también una señal especial. La propia naturaleza de una señal es el apuntar a algo más allá de sí mismo, para mediar en un sentido real. También tal señal es sinónimo de la palabra sello.

“También les di mis días de reposo por señal entre ellos y yo, para que supieran que yo soy el Señor, el que los santifica” (Ezequiel 20:12).

“Y santificad mis días de reposo; y que sean una señal entre yo y vosotros, para que sepáis que yo soy el Señor vuestro Dios.” (Ezequiel 20:20).

“Habla, pues, tú a los hijos de Israel, diciendo: “De cierto guardaréis mis días de reposo, porque esto es una señal entre yo y vosotros por todas vuestras generaciones, a fin de que sepáis que yo soy el Señor que os santifico.” (Éxodo 31:13).

La observancia del Sabbat está íntimamente conectada con una vida santificada, una vida que bajo el poder de Cristo conserva los mandamientos de Dios. Vemos los esfuerzos engañosos de Satanás para alejar a la gente del cumplimiento del Sabbat de Dios, pero esto por sí solo debería ser suficiente para convencernos de lo importante que es este día de reposo.

Es muy triste escuchar a los cristianos profesos que sostienen que Dios aceptará cualquier día como su día santo de descanso. Pero, como hemos estado observando al Sabbat como una señal dada por Dios a su pueblo, entendemos entonces que el mandamiento del sábado contiene el sello de Dios. El día de reposo revela el carácter santo de Dios porque habla de la santidad de la vida. “Acuérdate del día de reposo para santificarlo.” (Éxodo 20: 8) Los que sean sellados poseerán un carácter similar al de Cristo. La manifestación de este carácter se mostrará a través del humilde y virtuoso mantenimiento del Sabbat, el séptimo día de Dios.

El santo Sabbat del séptimo día, el cual ha sido olvidado por la mayoría de los cristianos profesos, debe ser restablecido antes del regreso de Jesús. Satanás ha introducido su falsificación pagana en la Iglesia cristiana, y ha hecho esto a través de la Iglesia Católica Romana. La Iglesia Católica Romana es la única, que bajo su autoridad, afirma que es el domingo.

“Por supuesto, la Iglesia Católica afirma que el cambio fue su acto … Y tal acto es una SEÑAL de su autoridad eclesiástica en cuanto a asuntos religiosas” (H. F. Thomas, Canciller del Cardenal Gibbons. Nov 11, 1895).

“La Iglesia Católica, durante más de mil años antes de la existencia de un protestante, en virtud de su misión divina, cambió el día del sábado al domingo” (The Catholic Mirror, septiembre de 1893).

Ahora una pregunta muy importante que tenemos que hacernos es: ¿Qué tiene de malo el Sabbat del séptimo día que los Protestantes y Católicos quisieron cambiarlo por el domingo, es decir, por el primer día de la semana?

El Sabbat y el Domingo Difieren en Autoridad

La observancia del Sabbat descansa sobre una explícita orden bíblica (Génesis 2: 2-3; Ex 20: 8-11).

La observancia del domingo deriva del paganismo y fue incorporada por un apóstata y corrupto sistema que ha intentado situarse por encima de la autoridad de la Biblia.

“La Iglesia está por encima de la Biblia, y esta transferencia de la observancia del Sabbat es una prueba de este hecho.” The Catholic Record, Londres, Ontario 1 de septiembre de, 1923.

Esto nos ayuda a comprender el gran engaño siendo replegado por todo el mundo al llevarse a cabo la observancia del domingo, observancia esta que se originó con el literal culto pagano al sol y fue adoptado por la iglesia apóstata corrupta en Roma.

Es muy importante saber que no hay un mandamiento de Cristo o de los apóstoles con respecto a un domingo semanal o alguna celebración anual del Domingo de Pascua por la resurrección de Cristo. Existen mandamientos en el Nuevo Testamento en relación con el bautismo (Mateo 28: 19-20), la Cena del Señor (Marcos 14: 24-25; 1 Corintios 11: 23-26) y el lavado de los pies (Juan 13: 14-15), pero no encontramos los tales mandamientos ni tampoco sugerencias para conmemorar la resurrección de Cristo en un domingo por semana o en el anual Domingo de Pascua.

El silencio que denota el Nuevo Testamento referente a la observancia del domingo es importante ya que la mayoría de sus libros fueron escritos muchos años después de la muerte y resurrección de Cristo. Si Jesús hubiera querido conmemorar el día de su resurrección, el momento ideal para iniciar un memorial habría sido en el mismo día de su resurrección, sin embargo, no tenemos constancia de esto en la Biblia.

En ninguna parte de las Escrituras el domingo, el primer día de la semana, ha sustituido al séptimo día. No se puede encontrar evidencia alguna relativa a algún cambio. Los cristianos que observan el domingo como un día de descanso y de culto, lo hacen sin ninguna autoridad establecida en las escrituras.

La Observancia del Sabbat en el Cielo

La observancia del Sabbat continuará por toda la eternidad, ya que, como se dijo antes, tal día es un eterno testigo que testifica de que Dios es el eterno creador del mundo. Hablando de la observancia del Sabbat en la nueva tierra, el profeta Isaías profetiza que todos los que son redimidos honrarán y adorarán a Dios al glorificarlo en su santo y sagrado día, el día de reposo.

“Porque como los cielos nuevos y la tierra nueva que yo hago permanecerán delante de mí —declara el Señor—, así permanecerá vuestra descendencia[j] y vuestro nombre. Y sucederá que de luna nueva en luna nueva y de día de reposo en día de reposo, todo mortal vendrá a postrarse delante de mí —dice el Señor.” (Isaías 66:22 23).

Por lo que podemos ver claramente que el Sabbat jamás podrá ser eliminado porque es un eterno testigo que testifica que Dios tiene el legítimo derecho a recibir honor y culto; no sólo por haber creado el mundo, sino también para redimirlo. Al igual que Dios restauró el mundo mediante la creación de un nuevo cielo y una nueva tierra, Dios también restaura el séptimo día de Sabbat al llevarlo denuevo bajo su autoridad que le corresponde en la vida de su redimida creación.

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